Buscar:

Búsqueda por persona mencionada:
Coloque el apellido con la inicial en mayúscula y, de corresponder, el acento.

 

 

Historias de Rojas

 

1919

CUANDO EN ROJAS SE SOLVENTÓ
LA ACTIVIDAD PARAPOLICIAL

Escribe: Jorge Alessandro
joralessandro@yahoo.com.ar

“...Voces que salen de la sombra, manos que se yerguen a lo lejos, sacudimientos anárquicos como los que conmovieron recientemente a Buenos Aires y otras ciudades de la República, parecen querer anunciarnos que está cercano el día en que las fuerzas del odio y de la disolución pretenderán imponer sus ideales funestos a la sociedad y el individuo... Contra toda esa runfla sin Dios, Patria, ni Ley, la Liga Patriótica Argentina levanta su lábaro de Patria y Orden..."

(Documento fundacional del 18 de abril de 1919)

Aquellos supuestos enemigos de la Patria, aludidos por el “documento fundacional” que no ahorraba alusiones a “los intereses nacionales y la pureza de la moral argentina”, no eran otros sino el contingente de obreros que, desde principios del siglo XX y al amparo de las ideas anarquistas y/o socialistas cuestionaban abiertamente las condiciones de injusticia y exclusión vigente. Los “extremistas” de por entonces.

Por ello debieron soportar la persecución de las fuerzas del orden que en episodios varios trazaron un itinerario represivo regado por la sangre de los obreros heridos y muertos en jornadas como las del 1 de Mayo de 1904, la del 1 de mayo de 1909 o las de la denominada Semana Trágica, durante la huelga de los obreros metalúrgicos de los Talleres Vasena, en enero de 1919.

Tan solo unos días después de estas últimas tristes jornadas, que enlutaron el país, en los afrancesados salones del Centro Naval de Buenos Aires, aunque reconociendo una existencia previa y muy activa se constituyó formalmente la denominada Liga Patriótica Argentina, bajo el lema “Patria y Orden”.

Se trató de una organización civil parapolicial, vinculada al nacionalismo pro oligárquico, fundada inicialmente a modo provisorio bajo la conducción del almirante Manuel Domecq García, que ya constituida definitivamente continuó bajo la conducción del abogado rosarino Manuel Carlés. Su creación se vinculó a la finalidad de sostener y colaborar en la tarea represiva, eufemísticamente encubierta bajo el supuesto mantenimiento del orden público. Estaba integrada mayoritariamente por “nenes bien” de familias patricias de la sociedad porteña, portadores de una encendida xenofobia.

Contaba con el apoyo de la patronal “Asociación del Trabajo”, liderada por Joaquín S. Anchorena e integrada por de numerosas instituciones.

Unos meses después de su constitución, la Liga propició la formación de Juntas Directivas y sus respectivas “Brigadas”, en distintos pueblos del país, con remanidas invocaciones al “patriotismo” y a la “argentinidad”, en línea con su manifiesto fundacional.

Durante aquel verano de 1919, las autoridades del Polígono de Tiro “General Alvear” de Rojas recibieron una nota, suscripta en Buenos Aires por el almirante Domec García, en la que se encargaba a esa institución aquel cometido.

De la correspondencia intercambiada entre ambas instituciones, se desprende el “patriótico fervor” con el que los dirigentes locales, encabezados por Julio Olivencia Fernández, asumieron el compromiso de responder a una iniciativa que, entendían ellos, había nacido debido “...al choque de sentimientos antagónicos que despertaron el legítimo resentimiento de los dueños de esta tierra”.

De allí que diligentemente se abocaron a llevar adelante la misión encomendada y con la colaboración de los periódicos “El Comercio” y “La Reparación”, en muy pocos días lograron concitar la adhesión de casi doscientos vecinos, cuya contribuciones pecuniarias fueron la base de la nueva institución.

Las propias autoridades del Polígono de Tiro, se encargaron también de fortalecer aquella relación, al designar uno de los blancos del concurso de tiro realizado ese mismo año, ubicado a una distancia de 350 metros, con el nombre de la Liga Patriótica Argentina.

No sería esa la única vez que con apelaciones al sentimiento nacional y a la pureza de la moral de la argentina, el nacionalismo oligárquico propiciaría este tipo de iniciativas en defensa del orden y de la Patria, que obviamente confundía con sus propios intereses de clase.

De todos modos, resulta asombroso el modo en que, el discurso patriotero de los sectores que motorizaron ese tipo de iniciativas ganó la rápida adhesión en ciertos sectores de las poblaciones alejadas de la Capital Federal, tal el caso de Rojas, favoreciendo de tal modo el fortalecimiento en nuestro país del modelo social, económico y político pro oligárquico.

Jorge Alessandro
Agosto de 2013

Permitida la reproducción total o parcial del material aquí publicado, citando la fuente.
Las opiniones vertidas son de exclusiva responsabilidad de los autores.
© CiudadRojas, enero de 2010.