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Historias de Rojas

El estanciero José María Villodas hizo un petitorio al gobierno provincial con algunas firmas “de favor” y otras de dudosa autenticidad, con lo que logró la creación del pueblo de Colón en 1875. Ocho años después se hizo el trazado definitivo con 236 manzanas de 100 m. de lado (una hectárea). Cada una se dividió en cuatro “solares” de 50 por 50 m. que se vendieron a $ 0,47 (cuarenta y siete centavos).

1873-1883

LA FANTASIOSA CREACIÓN DEL PUEBLO DE COLÓN

Escribe: Bernardo Sheridan
ynrab44@yahoo.com.ar

(Haciendo clic en las palabras subrayadas se obtiene mayor información)

La provincia de Buenos Aires está dividida en “partidos”. El de Rojas originariamente llegaba hasta el límite con la provincia de Santa Fe y dentro de ese espacio fue fundado el pueblo de Colón, principalmente por el entusiasmo y la insistencia de un ganadero español que habitaba estos lugares acompañado por unos pocos peones.

VILLODAS, EL INVENTOR

Se puede inventar cualquier cosa. La imaginación humana es infinita. Pero José María Villodas demostró ser muy original al inventar nuestro pueblo. Era un empeñoso ganadero español que había establecido en esta zona cinco estancias: “San José, “La Amistad”, “La María”, “La Merced” y “La Andrea”.
A José María Villodas se le ocurrió crear un pueblo en la zona de la tapera del “Fortín de las Mercedes”. El 21 de agosto de 1873 se presentó al gobierno con una nómina de 149 personas “pobladores unos y otros dispuestos a poblarse”, pidiendo la formación de un pueblo.
Todo hace suponer que el estanciero se ocupó mucho de gestionar la creación del pueblo y que la mayoría de los ciento cuarenta y nueve de la nómina eran más amigos suyos de Rojas, Pergamino y Buenos Aires que lo acompañaron con su firma pero no conocían este lugar ni tenían idea de radicarse aquí. Creemos que los habitantes de lo que ahora es Colón en ese tiempo no eran más de veinticinco y casi todos peones de Villodas. De acuerdo a la realidad sociocultural de la época es probable que la mayoría de ellos no supieran leer ni escribir y, por lo tanto, es dudoso que hubieran firmado el petitorio.
Villodas logró su propósito. El 22 de enero de 1875 el gobernador Carlos Casares decretó la creación del pueblo de Colón en el partido de Rojas y designó al agrimensor José María Muñiz para que lo midiese y amojonase.
José María Villodas murió un año después, en 1876. Tuvo la satisfacción de ver que sus objetivos se empezaran a concretar. Tres de sus estancias fueron adquiridas por el francés Juan Laplacette en 1880. José Luis Manfredini, bisnieto del comprador, conserva el casco de la estancia “La Merced”.
El agrimensor Muñiz terminó su trabajo en 1877.
El pueblo inventado por Villodas era tan artificial que el amojonamiento realizado por el agrimensor Muñiz se perdió entre los yuyos sin que se poblara.

MANZANAS Y QUINTAS

El Superior Gobierno de la Provincia designó, con la fecha 7 de junio de 1881 al agrimensor Juan Escobar para que procediera a restablecer las mensuras practicadas por Muñiz. Terminó su trabajo en enero de 1883. Es muy probable que el ejido urbano no haya quedado en el mismo lugar.
El pueblo está formado por manzanas de 100 m. de lado. Es una medida moderna. Las localidades más antiguas tienen sus cuadras de 129 m. La “cuadra” es una medida que se dejó de usar. Nuestras manzanas son de una hectárea. Al mismo tiempo se dejó de usar la “legua” como medida para hablar de kilómetros. El kilómetro tiene 1000 metros. La legua algo más de 5000.
Cada manzana se dividía en cuatro “solares”. Es decir cuatro partes iguales de 50 por 50. Cada solar se vendió a 0,47 pesos (cuarenta y siete centavos).
El plano tenía 236 manzanas. Alrededor de las manzanas se trazaron 168 quintas que tenían la superficie de cuatro manzanas más las calles interiores totalizando cinco hectáreas cada una. Estaban destinadas a proveer de verduras y artículos de granja a la población. Cada quinta se vendió en ocho pesos. Alrededor de las quintas estaban las chacras que tenían una superficie equivalente a ocho quintas o sea cuarenta hectáreas. Se vendieron a $63,39 cada una. Nadie hubiera imaginado el valor que llegarían a tener con el tiempo.

UNA DEUDA PENDIENTE

¿Qué fue de los descendientes de José María Villodas? No lo sabemos. Habría que buscarlos y hacer un homenaje al visionario inventor del pueblo de Colón, que no tiene ninguna calle que lleve su nombre.

Bernardo Sheridan
Abril de 2011

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© CiudadRojas, enero de 2010.