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Historias de Rojas

Era un rústico cuadrado con cerco de palos o adobe, con un mangrullo y rodeado por un foso. Fue creado en 1781 en las tierras que hoy forman el partido de Colón. Dos cañones, cuatro soldados y un cabo era todo su equipamiento y dotación. En 1838 se produce un malón, pero el fortín ya estaba abandonado.

1781-1897

EL FORTIN DE LAS MERCEDES

Por Bernardo Sheridan
ynrab44@yahoo.com.ar

(Haciendo clic en las palabras subrayadas se obtiene mayor información)

Dentro de lo que, en el siglo XVIII era la superficie del Partido de Rojas, existió el denominado “Fortín de las Mercedes” en cuya vecindad se creó, en 1892, el partido de Colón.

Yo creo que dicho fortín tuvo muy poca importancia. Fue un rústico cuadrado con cerco de adobe o palos rodeado de un foso. Tenía un mirador. Fue creado en 1781 por las autoridades españolas. Siete años después (1788) un rayo destruyó al mangrullo y las habitaciones contiguas. En diversas ocasiones el fortín fue reconstruido y nuevamente abandonado. El capitán Alejandro Gullespie pasó en 1806 llevando prisioneros de la primera invasión inglesa y lo describió así: “…llegamos al Fortín Mercedes a 12 leguas de Rojas, donde había montado dos cañones de hierro, un cabo y cuatro hombres, únicos defensores para resguardarlo del ataque de los indios, era notable por un mirador de unos quince pies de alto desde donde los ojos podían llegar al máximo sin ver otra señal que pastos y yuyos”.

Considero que, con un cabo y cuatro soldados, no se podía parar ningún malón de indios. Los cañones eran muy pequeños. Uno similar a ellos está en el casco de la estancia “El Pelado Viejo”. Tenian muy poca precisión y poder. Servían para hacer ruido y avisar de ese modo a las poblaciones cercanas de la presencia de indígenas. En ese sentido la estancia “el Pelado” también funcionaba como fortín y sus cañonazos, si había viento a favor, eran escuchados desde el “Fortín Pergamino”. El casco de la estancia “el Pelado Viejo” es más antiguo que Colón. Ya existía en 1852.

Los soldados generalmente estaban mal vestidos y alimentados. Eran gauchos de a caballo que, probablemente, supieran poco de artillería.

El 2 de mayo de 1838 indios pampas y ranqueles a las órdenes del cacique-coronel Baigorria saquearon varias estancias de Rojas y del sud de Santa Fe. En esa ocasión el fortín Mercedes no cumplió ninguna función porque estaba abandonado. Se dice que el gobierno resolvió reconstruirlo y ponerlo al mando del capitán Prudencio Arnold. Yo tengo dudas de que esa reconstrucción haya existido. Además el capitán Arnold era el jefe del Fortín Melincué. Residía allí y desde allí protegía a toda la zona.

Quizás se pueda saber toda la verdad profundizando la historia de este célebre militar que llegó al grado de Coronel. En realidad se llamaba Prudencio Brown (dicen que pariente del Almirante). Se cansó de que los gauchos le pronunciaran mal el apellido: le decían “Bruno” y comenzó a usar el apellido de su madre: Arnold.

Prudencio Arnold había organizado en Melincué algo parecido a la Legión Extranjera. Recibía ahí a gauchos que huían de la justicia y los protegía a cambio de que se transformaran en soldados sometidos a una rígida disciplina.

Durante años, desde Melincué, protegió toda esta zona. Con tropas mucho menos numerosas puso en fuga a malones y recuperó cautivos y ganados. Imponiendo respeto a los indios y gauchos alzados. Años después la provincia de Santa Fe argumentó que las tierras de Colón le pertenecían por ser parte de la zona protegida por el Fortín Melincué.

Desde 1848 existe el casco de la estancia “Santa Gestrudis” (después “Pelado Viejo”). Dicho edificio perdura hasta hoy y es propiedad de la señora Victoria Nazar de Carabassa. En una carta de 1850 su dueño, el comerciante español Jayme Lavallol y del Ríu (tatarabuelo de la actual propietaria) declara que habitan ese establecimiento un capataz y dos peones. Por dicho documento nos consta que en el 1848 había en lo que hoy es partido de Colón por lo menos tres habitantes.

En 1859 el Gobierno pagó al cacique-coronel Baigorria por sus servicios en las luchas internas (peleaba al servicio del caudillo que le pagara, era una especie de mercenario) con 800 cabezas de ganado vacuno entregadas en el Fortín “Mercedes”. Creo que ese fortín ya era tapera.

Según Juan Pastor Laborde el capitán Prudencio Arnold licenció las tropas del Fortín “Mercedes” en 1862 y desde entonces quedó convertido en tapera. Creo que hay un error, porque las tropas de Arnold eran de Melincué y el fortín Mercedes era tapera desde mucho antes.

Por un error muy difundido se cree que Juan Nepomuceno Obligado fue comandante del “Fortín de las Mercedes”. No fue así. Obligado llegó desde San Nicolás cuando el fortín ya no existía. No era terrateniente (productor extensivo) sino un modesto chacarero al que le fueron adjudicadas dos chacras del ejido municipal. Fue un hombre bueno que puso su voluntad y conocimientos al servicio del pueblo. Fue juez de paz, miembro de la Comisión Distribuidora de Tierras, Defensor de Pobres y Ausentes y Fiscal del juzgado de Paz (todos cargos sin sueldo).

En tiempos de la creación de Colón en todos los pueblos de la provincia de Buenos Aires había un cargo municipal que se llamaba “Comandante Militar”. Este funcionario estaba encargado de reunir a los vecinos en caso de emergencia para defender a la población. Generalmente se elegía para ese cargo a un hombre de autoridad y prestigio en su medio, por ejemplo un estanciero. En Colón nombraron comandante militar a don Juan Obligado teniendo en cuenta que había sido oficial de la Guardia Nacional por algunos meses.
En 1896 se produjo una situación conflictiva con el vecino país de Chile por lo que se temió una guerra. El gobierno de la provincia de Buenos Aires ordenó que en cada pueblo cabeza de partido se creara un batallón.

Se creó el “Batallón Colón” y se designó jefe al señor Obligado y como subjefe al joven Gregorio Carlés. Fue este hombre civil, padre de la maestra Elvira Carlés, quien daba instrucción al batallón al que hacía desfilar en la plaza principal, que ahora se llama “General San Martín”. De manera que Obligado no fue Jefe del “Fortín de las Mercedes”. Fue si Comandante Militar de la Municipalidad de Colón y jefe del Batallón Colón que existió en 1896 y 1897.

La bandera del Batallón Colón que se exhibe en la municipalidad fue donada en 1897 por la Colectividad Española. Erróneamente se decía que esa bandera “flameó en el Fortín Mercedes”. En el año en que se donó esa bandera ya llegaba el ferrocarril a Colón. Si hubiera habido indios podrían haber atacado al tren.

Tampoco puede ser cierto que la imagen de la Virgen de la Merced que está en el templo de Colón haya estado en el Fortín de las Mercedes. Allí no había ni capilla ni nada que se le pareciera.

Bernardo Sheridan
Abril de 2011

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© CiudadRojas, enero de 2010.