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Historias de Rojas

1984 - 1998

ERNESTO SABATO EN ROJAS

Escribe: Jorge Goicochea
jorgegoicochea@datasys.com.ar

(Haciendo clic en las palabras subrayadas se obtiene mayor información)

Como consecuencia del reciente fallecimiento del escritor rojense Don Ernesto Sábato y todo lo que se ha hablado, comentado y analizado sobre él es que pensé en aportar a la historia rojense algunos de los detalles de su presentación del sábado 20 de junio de 1998 en la Escuela Nº 1 “Domingo F. Sarmiento” de Rojas junto al genial salteño Don Eduardo Falú representando “El Romance de la muerte de Juan Lavalle”.

Debo mencionar que unos pocos años antes de esta presentación en la Escuela Nº 1, a instancias de quien escribe, el Departamento Ejecutivo presenta al Honorable Consejo Deliberante para su aprobación final la propuesta de imponer el nombre de “ Centro Cultural Ernesto Sábato” a la por entonces Casa de la Cultura.


Párrafo aparte: no me puedo olvidar la resistencia de sectores de la “cultura rojense” ante esta iniciativa y por ello escribo la siguiente situación:

Días previos a la imposición del nombre de Centro Cultural Ernesto Sábato estando en la vereda sobre Av. 25 de mayo y Constitución junto a quien era mi Secretario, Alfredo Araldi, pasa y se detiene una personalidad de la cultura rojense (que de ninguna manera voy a dar su nombre) y me dice... más que decir, me increpa: “vos… que le vas a poner Sábato a esta Casa de la Cultura, a ver decime, ¿Qué hizo Sábato por Rojas?

Fue tan descabellada la situación que realmente me quedo sin palabras porque no podía asimilar el cuestionamiento, pero “Charol” Araldi con su rapidez e ironía que lo han caracterizado le dice: ”Siguiendo tu línea de pensamiento ahora le vamos a pedir al HCD que saque el Monumento a San Martín de la Plaza principal ya que él tampoco hizo nada por Rojas”.

Ese tipo de cuestionamientos siguieron durante mucho tiempo,tanto es así que al principio costó que lo llamaran “Centro Cultural Ernesto Sábato” y quienes se oponían la seguían llamando Casa de la Cultura.

Lo que tal vez no saben y es tiempo de recordarlo que muchos artistas hombres y mujeres de la Cultura Nacional cuando los invité a exponer sus obras, al enterarse que lo harían en el Centro Cultural y en la ciudad natal de Ernesto, ninguno de ellos se negó, cuando en realidad no lo hacían habitualmente en el interior del país. Estoy hablando de Peres Celis, Páez Vilaró, Annmarie Heindrich, Antonio Legarreta, Landrú, Quino, Sendra o Fontanarrosa por nombrar algunos de los que quisieron exponer en Rojas por su amistad con Don Ernesto y la mayoría de ellos vino a Rojas y lo primero que quisieron conocer fue su casa natal y tomar fotos para su recuerdo. Eventual explotación turística que Rojas nunca se hizo cargo y que seguramente da para otro capitulo en esta historia.

Por supuesto que para la inauguración del remodelado Centro Cultural, lo invité a Don Ernesto quien aceptó, agradeció y prometió venir para la fecha estipulada que precisamente era un 24 de junio, día de su cumpleaños.

Un día antes de la fecha el escritor se enferma, me llama su Secretaria, y me comunica que no puede venir a Rojas. Esto sirvió en su momento para tirar más leña al fuego a favor de sus detractores:” vieron que era como yo decía… al hombre ese no le interesa Rojas, no se para que le rinden tanta pleitesía” se decía en ese entonces.

Pero finalmente, y auspiciado por la Secretaría de Cultura de la Nación, pude lograr que Sábato junto a Falú se presentaran en Rojas.

Unos días antes lo llamo a Don Ernesto para ultimar detalles sobre horarios, comidas, etc. En la primera comunicación me dice: “quiero que la habitación del Hotel sea interna que no de a la calle por los ruidos, y que la cama sea turca (sin respaldar). Le pregunto por la comida: ”asado y vino tinto… que sea Valmont por favor”.

Eduardo Falú llegaría en su propio auto bien temprano en la mañana del mismo día y Sábato cerca del mediodía en una Trafic junto a los músicos. Lo voy a recibir a Eduardo Falú y desayunamos los dos solos en la confitería del Hotel Victoria y me dice de la emoción que siente estar en la ciudad natal de su amigo. También me pregunta por “el vasco” Iribarren ya que se conocían del Directorio de Sadaic.

Cuando llega Sábato nos damos la mano y le digo ”un gusto maestro yo soy Goicochea”; hasta ese momento nos conocíamos solo por teléfono y me dice sonriendo: “¿Alemán? Vos tambien sos bien vasco y en Rojas siempre hubo muchos vascos, Falú me nombra a un vasco amigo de Rojas y ahora vos también”.

Ese mediodía almorzamos en el “Vagón de Juan”, ya casi mítica parrilla sobre la Ruta Nac. 188, e hizo la presentación a las 19:00 hs (antes pidió una copa de Valmont) y luego vamos a cenar a lo “Puqui” Perón donde estuvimos hasta altas horas de la noche Sábato, su Secretaria, Falú, su Señora, el Intendente Gustavo Vignali, su Señora, mi Señora y yo.

Ya más distendidos y terminando otro vino tinto, algunos de los presentes, para la firma, muestran un ejemplar de “El Túnel”, otros una tapa de “Long Play” de “El Romance…” y yo le muestro una foto del año 1984 en la que estamos los dos solos cuando fue declarado Ciudadano Ilustre de Rojas. La mira y me dice “que joven estábamos” (habían pasado 14 años a ese momento). Maestro por favor firme la foto que para mí será un recuerdo para toda la vida. Sábato escribe: “Para Jorge, recuerdo con cariño, Ernesto Sábato” y extiendo la mano para que me devuelva la foto y me dice: “esperá que todavía no terminé” y al lado escribe “a Paola (mi Señora) esa belleza que este vasco no sé si la merece”. ¡¡¡ Epa, está piropeando a mi esposa...” le digo. “Tenés una mujer hermosa” me dice.

El domingo recorrió el Cementerio Municipal pero ahí ya fue acompañado por la periodista de “La Voz de Rojas” Betty Davio, nosotros nos habíamos despedido la noche larga del sábado.

Jorge Goicochea
Mayo de 2011

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© CiudadRojas, enero de 2010.