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Historias de Rojas

La inmigración irlandesa en nuestro medio data de 1869. En el aspecto humano, sus primeras descendencias constituían para el país una mezcla indómita fogueada por luchas ancestrales y con el anhelo de vivir en paz y libertad. De profunda fe católica, sencillas maneras, bondadosos, evidenciaron el espíritu participativo en todas las actividades, tanto en el quehacer agropecuario como en la vida de relación y la vida pública.

1869 - 1980

INMIGRACION IRLANDESA

Escribe: Martha Catalina Gear
marthagear@hotmail.com

(Haciendo clic en las palabras subrayadas se obtiene mayor información)

Cuando la patria desplegaba su vocación de grandeza hacia todos los rumbos de la tierra, inmigrantes irlandeses llegaban a nuestro suelo (1869). Desde mediados del siglo XIX la presencia de irlandeses en Rojas llegó a constituir la colectividad más numerosa, superando en número al aluvión inmigratorio de otras nacionalidades.

Muy pronto se evidenció su sentido de enraizamiento en la comunidad y adaptación a la patria de adopción. Distintas razones fundamentaron su elección, quizás los lineamientos de España, cuya legislación protegía a quienes ejercían el catolicismo.

Resulta misterioso la lucha permanente por mantener su ser nacional, un pueblo signado por las catástrofes desde las nacionales como la “hambruna de la papa” de 1848, hasta las catástrofes políticas por el sometimiento a los designios del imperio británico que se creía todopoderoso. La pobreza y la débil estructura de Irlanda en su momento, hicieron que se considerara un país subdesarrollado. No obstante y pese a las dificultades que le surgieron al incorporarse a un país cuyo idioma era el español, hicieron un valioso aporte a este crisol de razas, manteniendo sus costumbres y tradiciones de la verde “Erin” de la que un día lejano partieron.

Fue una actitud natural y sincera, dando hijos que luego se entremezclaron con otras nacionalidades. Casi sin excepción labraron la tierra que los había recibido, la mayoría provendría de tareas similares en su tierra natal; algunos comenzaron en su propio predio, otros lo lograron tras años de trabajo y de esfuerzo fundando importantes establecimientos agropecuarios. En Rojas, obra de la tenacidad y tesón puesta de manifiesto en su accionar podemos anotar como propietarios:

Estancia San Jerónimo de Juan Tormey
Estancia San María de Francisco Tormey
Estancia La Vigía de Juan Hughes
Estancia La Caldera de Juan Murphy
Estancia La Estrella de Santiago Ballesty
Estancia La Vuelta de Ana Keny de Gahan
Estancia La Vuelta chica de Tomás Kelly
Estancia San Juan de Daniel O´Connell
Estancia La Buena Vista de Tomás Mullally
Estancia La Tina de Santiago Tormey
Estancia Santa Teresa de David Duffy
Estancia La Alegría de Carlos Lennon
Estancia San Basilio de Miguel Ham
Estancia Santa Catalina de Santiago Egan
Estancia Old Town de Guillermo Mullally
Estancia Los Poronguitos de Miguel Ganly
Estancia La Hibernia de Juan Thompson
Estancia Las Acacias de Santiago Ballesty

Otros fueron propietarios de extensiones menores. Santiago Ballesty introdujo la primera máquina trilladora a vapor y uno de los primeros automóviles que circularon por Rojas.

LOS IRLANDESES Y EL DEPORTE

El fútbol, convertido hoy en el más popular de los deportes al punto de ser una pasión nacional, se fue introduciendo en Rojas por los irlandeses a fines del siglo XVIII del mismo modo que en el orden nacional lo hicieron los hermanos Brown.

Según testimonios recogidos, en 1898 Eduardo Mackinson, cariñosamente apodado “el Chueco Ned” regresó de la capital portando la primera pelota de fútbol traída a Rojas y comienzaron a organizarse los “picados” despertando el interés y el entusiasmo de los jóvenes. Se agrupan sin reglamento ni número, pero luego, Fitzpatrick se compromete a enseñarles las reglas del juego y la marcación de la cancha progresando en el conocimiento del mismo.

Se conforma así el primer club de fútbol rojense: el Irish Argentine Football Club eligiendo el grupo de aficionados como presidente a Don Santiago Ballesty y a Ftzpatrick como capitán y director técnico.
La primera cancha de fútbol se levantó en la llamada quinta de Ravagnan (donde actualmente está el edificio de Obras Sanitarias). A partir de 1901 fue intensa la tarea y las disputas con los distritos vecinos logrando numerosos triunfos. El equipo obtuvo un segundo puesto en un torneo provincial realizado en Mercedes.

También el atletismo tuvo cultores entusiastas entre los jóvenes irlandeses llegando a organizarse juegos regionales el 13 de Abril de 1902 con la participación de los distritos de Pergamino, Junín, Chacabuco y Salto, teniendo brillante participación nuestros representantes.
En pelota a paleta excelentes jugadores como Carlos Tormey, Lorenzo Paulazzo, Patricio Barry y Patricio Paulazzo Bolger dando ejemplos de caballerosidad y diestros pelotaris.

EN POLÍTICA

El espíritu participativo de los irlandeses hace a cierta significación política, y en Rojas había un aparato guiado por hijos de irlandeses que el surgimiento de Hipólito Irigoyen hizo que se abocaran a su ideología. Resulta difícil hallar una explicación a ello, pues en grupos pequeños inmersos en medio de la provincia, con dificultades del idioma ya que su lengua materna no era el castellano tuviese una actuación notable políticamente.

En oportunidad de realizar un simposio y participar Jorge Sábato como panelista (descendiente de irlandeses cuya madre era Condron) expresa: “es que el irlandés es un animal político en el buen sentido de la palabra, porque es un hombre que adora, ama y necesita brindarse en política. Y si uno pusiera tres irlandeses en el desierto de Sahara, muy seguramente al cabo de pocos años tendríamos un partido político organizado y de alguna manera buscarían tener influencia en el poder”.

En Rojas, hasta 1930 y desde el advenimiento del radicalismo al poder en 1916, todos los intendentes fueron irlandeses. En primer término Juan Tormey, luego su hijo Jerónimo y continúa Santiago O´Connell.

La figura más prominente en el comité local fue Santiago Egan que presidió durante varios años el comité, fue delegado provincial y alcanzó una banca en la Cámara de Diputados de la Provincia de Buenos Aires.

Otros hibernos-argentinos ocuparon destacados puestos o postulaciones partidarias: Juan Tormey, Patricio Gear, Juan Barry, David Duffy, Cornelio Gear, Miguel Thompson. En organismos de justicia, Miguel Tobbin, Santiago Cummins, Daniel Barry, Santiago Thompson y otros.

LA MUJER IRLANDESA

Merece un párrafo aparte el perfil de la mujer irlandesa en nuestro país y en nuestro medio. La mujer irlandesa sufrida y abnegada, luchó sin dar ventaja a la par de hombres (esposos, hermanos, hijos), conduciendo con mano firme a sus hogares poblados de hijos. Dueñas de un carácter fuerte, profundamente religiosas, vivieron pariendo hijos por decenas, compartiendo las tareas junto a los jefes de familia.

No hubo rigor que no soportaran, miedos que no sobrellevaran, ni guapezas que no se ahorraran en ese clima de áspera naturaleza.
Abuelas heroicas y legendarias, hicieron práctica hasta el fin de sus días siempre regidas por aquello de la “mente en Dios y las manos al trabajo”. Para ellas, las “grannies” o “granmother” nuestro agradecimiento que quisieron para sus hijos esta patria y supieron transmitirles el sentido de pertenencia como también lo manifestara Guillermo Brown: “mi patria es el suelo natal de mis hijos”

APORTE DE LOS IRLANDESES A LAS INSTITUCIONES

Las más antiguas de nuestras instituciones, de nuestros medios, El Polígono de Tiro General Alvear contó entre sus fundadores a varios representantes de nuestra colectividad: Santiago Ballesty, Juan P. Tormey, Jerónimo Tormey, Santiago Mullally, Patricio Gear anotan su participación en el accionar siendo este ultimo quien lo presidiera por más de dos décadas; otros figuraron como benefactores, socios, tiradores o colaboradores.

La Cooperativa Agrícola Ganadera de Rojas en su nómina fundacional contó con los nombres de cuatro hermanos Gear (Patricio, Eduardo, José y Tomás) y Ernesto Enright, Juan Harmington, todos ellos productores rurales.

El Club Sportivo Rojas cuando se proyectó su ampliación en el año 1933 contó con el apoyo material de Santiago O´Connell de un préstamo de $30.000 y que concluyeron su devolución en el año 50, fue también destacada la participación de Cornelio Gear y Miguel Thompson.

En el ámbito comercial aún prevalecen apellidos de origen irlandés, siempre ligados a la actividad agropecuaria. Cabe mencionar la firma Gear S.A fundada por uno de los 13 hijos de la familia de Eduardo Gear y Catalina O´Farrell, Cornelio Gear. Empresa que continúa luego de más de 70 años y dirigida por las generaciones siguientes y gozando siempre de prestigio y solidez.

En las más diversas actividades, en los más variados ámbitos en que se desempeñaron y acariciados más o menos por la fortuna, ricos o pobres, hallaron en ello algún rasgo físico o espiritual de su ascendencia irlandesa, de la que se sienten orgullosos de pertenecer.

Todos son gente de paz, emprendedores con vocación de servicio, carácter firme y una profunda fe religiosa.

Marta Gear
Abril de 2010

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© CiudadRojas, enero de 2010.